Lunes, 4 de Julio FERIA, O BIEN, SANTA ISABEL DE PORTUGAL – ML

PRIMERA LECTURA

Yo te desposaré conmigo para siempre.

Del Libro del profeta Oseas 2, 16. 17-18. 21-22

Esto dice el Señor: “Yo conduciré a Israel, mi esposa infiel, al desierto y le hablaré al corazón. Ella me responderá allá, como cuando era joven, como el día en que salió de Egipto. Aquel día, palabra del Señor, ella me llamará ‘Esposo mío’, y no me volverá a decir ‘Baal mío’. Israel, yo te desposaré conmigo para siempre. Nos uniremos en la justicia y la rectitud, en el amor constante y la ternura; yo te desposaré en la fidelidad y entonces tú conocerás al Señor”. Palabra de Dios. A. Te alabamos, Señor.

SALMO RESPONSORIAL DEL SALMO 144

R. El Señor es compasivo y misericordioso.

Un día tras otro, Señor, bendeciré tu nombre y no cesará mi boca de alabarte. Muy digno de alabanza es el Señor, por ser su grandeza incalculable. /R.

Cada generación a la que sigue anunciará tus obras y proezas. Se hablará de tus hechos portentosos, del glorioso esplendor de tu grandeza. /R.

Alabarán tus maravillosos prodigios y contarán tus grandes acciones; difundirán la memoria de tu inmensa bondad y aclamarán tus victorias. /R.

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas. /R.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO CF. 2TIM 1,10

R. Aleluya, aleluya. Jesucristo, nuestro salvador, ha vencido la muerte y ha hecho resplandecer la vida por medio del Evangelio. /R.

EVANGELIO

 Del santo Evangelio según san Mateo (Mt 9, 18-26)

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se le acercó un jefe de la sinagoga, se postró ante él y le dijo: “Señor, mi hija acaba de morir; pero ven tú a imponerle las manos y volverá a vivir”. Jesús se levantó y lo siguió, acompañado de sus discípulos. Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orilla del manto, pues pensaba: “Con sólo tocar su manto, me curaré”. Jesús, volviéndose, la miró y le dijo: “Hija, ten confianza; tu fe te ha curado”. Y en aquel mismo instante quedó curada la mujer. Cuando llegó a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús a los flautistas, y el tumulto de la gente y les dijo: “Retírense de aquí. La niña no está muerta; está dormida”. Y todos se burlaron de él. En cuanto hicieron salir a la gente, entró Jesús, tomó a la niña de la mano y ésta se levantó. La noticia se difundió por toda aquella región.

 Palabra del Señor. A. Gloria a ti, Señor Jesús.

EL TOQUE DE JESÚS QUE SALVA

E l profeta Oseas anuncia al pueblo un hermoso mensaje donde el Señor, con la figura de un matrimonio, le desposa en justicia, derecho, amor y compasión. Es precisamente su compasión que vemos reflejada en la liturgia del Evangelio de hoy, que nos invita a admirar dos magníficas manifestaciones de fe. “Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá” (Mt 9, 18). El otro testimonio es “Con sólo tocar su manto, me salvaré” (Mt 9, 22). Es la misericordia la que mueve a Jesús a ir a casa del funcionario cuya hija había muerto, en el camino es tocado su manto y él responde con un mensaje cargado de amor y compasión hacia quien no podía ser tocada por ser impura (Lev 15, 25), la salva de continuar excluida de la sociedad, incluyendo el amor conyugal. La hija del funcionario es también salvada con el toque de Jesús. Estas dos acciones del Señor quedaron plasmadas en los tres Evangelios sinópticos, como dice el Salmo 144, 4. 12: explicando sus proezas.

 Con tantos problemas que vivimos hoy, necesitamos que el Señor se despose con cada uno de nosotros en justicia, derecho, amor y compasión.

 Señor, hoy te pido que me dejes tocar tu manto y que también me des la mano, que me levantes de la muerte del pecado y así te pueda alabar y bendecir tu nombre por siempre.

 Lcda. Genilde Urbano de Lug

ANTÍFONA DE ENTRADA Cf. Sal 47, 10-11

Meditamos, Señor, los dones de tu amor, en medio de tu templo. Tu alabanza llega hasta los confines de la tierra como tu fama. Tu diestra está llena de justicia.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo reconstruiste el mundo derrumbado, concede a tus fieles una santa alegría para que, a quienes rescataste de la esclavitud del pecado, nos hagas disfrutar del gozo que no tiene fin. Por nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

La oblación que te ofrecemos, Señor, nos purifique, y nos haga participar, de día en día, de la vida del reino glorioso. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN SAL 33, 9

Prueben y vean qué bueno es el Señor; dichoso quien se acoge a él.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Señor, que nos has colmado con tantas gracias, concédenos alcanzar los dones de la salvación y que nunca dejemos de alabarte. Por Jesucristo, nuestro Señor

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1 thought on “Lunes, 4 de Julio FERIA, O BIEN, SANTA ISABEL DE PORTUGAL – ML

  1. Muy agradecida por volver a recibir la Palabra de Dios. Señor, Dios todopoderoso, que nos has hecho llegar al comienzo de este día: danos tu ayuda para que no caigamos hoy en pecado, sino que nuestras palabras, pensamientos y acciones sigan el camino de tus mandatos. Por Jesucristo, Ntro Señor. Amén.

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